El té ruso: un ritual que calienta el alma (incluso bajo el sol de Guadalajara)
23 de octubre de 2025
🍵 El ritual más cálido de un país frío
En Rusia, el té no es solo una bebida – es una excusa para detenerse. Para hablar, pensar, escuchar. Y, sobre todo, para compartir.
A diferencia de muchas culturas donde el té es un gesto formal, en Rusia es un símbolo de hospitalidad sincera. Si te invitan a “tomar té”, probablemente no se trata solo de té: habrá dulces, risas, conversaciones largas… y una sensación de hogar.
🇷🇺 El origen del té ruso
El té llegó a Rusia en el siglo XVII, traído desde China por caravanas a través de Siberia. En un país donde el invierno puede durar seis meses, una bebida caliente se volvió esencial. Pero los rusos no se conformaron con simplemente hervir agua y hojas: convirtieron el té en una ceremonia cotidiana.
El protagonista era el samovar, un gran hervidor metálico que mantenía el agua caliente durante horas. En el centro de la mesa, el samovar no solo calentaba el té – también reunía a las personas.
🫖 Cómo se toma el té en Rusia
El té ruso se prepara más fuerte que el tradicional inglés o el mexicano. Primero se hace una infusión concentrada, llamada zavarka, que luego se diluye con agua caliente del samovar al gusto de cada quien.
Y, por supuesto, se acompaña de algo dulce:
- Mermelada de frutas o miel
- Galletas o pasteles caseros
- Zefir o Medovik
- Y a veces, solo buena compañía
Privet – Postres Rusos 🍵